"En este tiempo de exceso de novelas negras, se agradece mucho un cambio de registro que supere al propio género. La sociedad en su conjunto, y las prácticas y usos comúnmente aceptados, no saldrán indemnes del ejercicio de estilo y de las cargas de profundidad que nos lanza el autor. Una prosa plagada de hallazgos estéticos y significativos, junto a una doble voz narrativa, y una trama de final inesperado, completan una obra tan original como absorbente"
La literatura basura ha llegado al mundo editorial para quedarse. No es algo improvisado, viene de lejos. Pero con la crisis y la digitalización se ha acelerado. Es fruto de la banalización de la cultura y de la fascinación por el espectáculo. Ahora hay que escribir con una cierta mentalidad hamburguesa, de forma rápida, repetitiva, anodina, para que el mercado te acepte. Desde el Blog Literatura Basura se ofrece una mirada crítica del panorama literario y un análisis irónico de la era digital.
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miércoles, 27 de julio de 2016
Un detective muy particular
"En este tiempo de exceso de novelas negras, se agradece mucho un cambio de registro que supere al propio género. La sociedad en su conjunto, y las prácticas y usos comúnmente aceptados, no saldrán indemnes del ejercicio de estilo y de las cargas de profundidad que nos lanza el autor. Una prosa plagada de hallazgos estéticos y significativos, junto a una doble voz narrativa, y una trama de final inesperado, completan una obra tan original como absorbente"
lunes, 18 de julio de 2016
La capital del mundo, novela negra
El escritor bilbaíno Gonzalo Garrido lleva publicadas con su último libro “La capital del mundo”
tres novelas. Todas muy diferentes entre sí. Desde la intriga de la
primera, el intimismo y la reflexión de la segunda hasta llegar al más
auténtico género negro, el autor ha cubierto un largo periplo
demostrando que se ha convertido en uno de los escritores vascos de
mayor proyección y calidad.
La capital del mundo es una sólida novela negra con un protagonista un tanto peculiar que, anteriormente, había trabajado como taxista. La denuncia social está presente en cada una de las páginas de la novela pero, también, el humor, la crítica hacia las instituciones políticas y una investigación que nos deja sin aliento hasta llegar a un final sorprendente. Gonzalo Garrido nos cuenta todas sus motivaciones literarias en esta entrevista.
”La capital del mundo” es una novela negra. Después de pasar por la novela de intriga y por la novela literaria, ¿se ha encontrado a gusto en este género? ¿Definiría como negra su novela?
Sí, la verdad. Es un género muy agradecido. De hecho mi interés por la novela negra viene por su capacidad de someter al poder y a la sociedad a un tercer grado…
¿En qué género se encuentra más cómodo escribiendo?
En todos me siento cómodo aunque he sufrido más en la novela intimista por todo lo que conlleva de carga emocional. Ahora me apetece volver a cambiar y tocar el género de humor, nada fácil por cierto.
La novela destila mucho humor negro. ¿Es la única forma de enfrentarse con el mundo actual?
Creo que sí. Ante la impotencia de ver tantas injusticias y tanta estupidez, conviene armarse de ironía y de humor para sobrevivir con dignidad. Además, permite no tomarse la vida demasiado en serio.
También da mucha caña a su ciudad, incluso la denomina ciudad de cotillas. ¿Ha recibido alguna amenaza por ello?
Todavía no, pero todo se andará. Por de pronto le he dicho a mi editor que me busque piso en Barcelona. Es broma. Las sociedades democráticas permiten que sus intelectuales las critiquen. Espero que sea el caso de Bilbao.
De un bilbaíno no podíamos esperar menos que denominar a su ciudad la capital del mundo. ¿Tiene Bilbao los ingredientes necesarios para serlo?
Bilbao ha cambiado mucho en los últimos años y, dentro de su tamaño, sí puede ser una ciudad representativa a nivel mundial, pero de ahí a ser la capital del mundo…
Su protagonista Ricardo Malpartida es un perdedor nato, un superviviente que pasa de ser taxista a ser detective privado. ¿Es el protagonista ideal para una novela de género?
No sé qué decirte. Me enamoré de Malpartida como protagonista y después se comportó como un canalla conmigo. Uno no se puede fiar de los taxistas.
Malpartida, un apellido que nos recuerda mucho a Alatriste, es un protagonista que nos parece puede tener un largo recorrido. ¿Ha pensado volver a trabajar con él? ¿Cómo se le ocurrió ponerle ese apellido que no es muy vasco, por cierto?
Sí, me gustaría que me acompañase a lo largo de mi vida. Creo que es un buen compañero de fatigas. En mi primera novela el detective se llamaba Maldonado. He querido seguir con esa pauta de personas cuyo apellido puede marcarlos de por vida.
Corrupción urbanística, políticos, instituciones bancarias, prostitución y pornografía, terrorismo, etc. ¿No son muchos temas para una sola novela?
He hecho una panorámica de la ciudad y en esa radiografía han salido las principales contradicciones, que son muchas y muy variadas.
¿Le ha quedado una novela muy coral? ¿Ha querido reflejar con tanto protagonista la sociedad bilbaína?
Sí, he querido que la ciudad quedase bien reflejada, algo que ya hice con Las flores de Baudelaire, sólo que con cien años de distancia. De hecho, algunos lectores me han comparado las dos ciudades.
Narrada en tercera persona, tiene en los capítulos pares unas reflexiones en primera persona de varios narradores anónimos. ¿Por qué ha introducido esas cavilaciones de una protagonista presuntamente secundaria?
Quería salirme de la novela negra clásica y deseaba dotarla de cierta profundidad. Esa segunda voz conlleva una mayor reflexión, otros matices muy necesarios para entender la historia narrada y nuestro tiempo.
¿Cree que nuestra sociedad es demasiado conformista y resignada?
Sin duda. No hace falta más que leer los periódicos, seguir las redes sociales, etc. Nunca hemos tenido tanta información y nunca se ha utilizado tan pobremente, con tan poco criterio.
¿Es peligroso tener ideas propias?
Siempre ha sido peligroso. En las sociedades estrechas de mente, mucho más. Pero eso no debe condicionar al escritor que en el fondo es un rompedor de barreras, un luchador contra la intolerancia.
En la novela, vemos cómo los políticos abusan de su poder con las personas débiles.Sin embargo, los ciudadanos continúan votando una y otra vez a los mismos candidatos. ¿Algún día se romperá ese círculo vicioso?
Supongo que sí pero para eso hay que tener antes ciudadanos libres, educados, comprometidos… De momento no interesa a nadie.
Otro de los temas que trata es la pornografía en las redes. ¿Se está haciendo un mal uso de estas nuevas tecnologías?
Las tecnologías sirve para lo mejor y lo peor. Depende de las personas, no de los instrumentos. En el caso de la pornografía, está claro que es un campo abonado en el que muchos están enganchados.
Uno de los protagonistas secundarios es su editor, Jorge Dolz. Por supuesto, no tiene nada que ver con la realidad ¿no?
Es un guiño simpático… aunque nunca se sabe. Los editores son terribles.
¿Ha quedado satisfecho con el resultado de la novela?
Sí, me he divertido mucho escribiéndola y creo que eso se transmite al lector. Tanto es así que ha salido la segunda edición en menos de un mes.
* Entrevista en TODO LITERATURA
La capital del mundo es una sólida novela negra con un protagonista un tanto peculiar que, anteriormente, había trabajado como taxista. La denuncia social está presente en cada una de las páginas de la novela pero, también, el humor, la crítica hacia las instituciones políticas y una investigación que nos deja sin aliento hasta llegar a un final sorprendente. Gonzalo Garrido nos cuenta todas sus motivaciones literarias en esta entrevista.
”La capital del mundo” es una novela negra. Después de pasar por la novela de intriga y por la novela literaria, ¿se ha encontrado a gusto en este género? ¿Definiría como negra su novela?
Sí, la verdad. Es un género muy agradecido. De hecho mi interés por la novela negra viene por su capacidad de someter al poder y a la sociedad a un tercer grado…
¿En qué género se encuentra más cómodo escribiendo?
En todos me siento cómodo aunque he sufrido más en la novela intimista por todo lo que conlleva de carga emocional. Ahora me apetece volver a cambiar y tocar el género de humor, nada fácil por cierto.
La novela destila mucho humor negro. ¿Es la única forma de enfrentarse con el mundo actual?
Creo que sí. Ante la impotencia de ver tantas injusticias y tanta estupidez, conviene armarse de ironía y de humor para sobrevivir con dignidad. Además, permite no tomarse la vida demasiado en serio.
También da mucha caña a su ciudad, incluso la denomina ciudad de cotillas. ¿Ha recibido alguna amenaza por ello?
Todavía no, pero todo se andará. Por de pronto le he dicho a mi editor que me busque piso en Barcelona. Es broma. Las sociedades democráticas permiten que sus intelectuales las critiquen. Espero que sea el caso de Bilbao.
De un bilbaíno no podíamos esperar menos que denominar a su ciudad la capital del mundo. ¿Tiene Bilbao los ingredientes necesarios para serlo?
Bilbao ha cambiado mucho en los últimos años y, dentro de su tamaño, sí puede ser una ciudad representativa a nivel mundial, pero de ahí a ser la capital del mundo…
Su protagonista Ricardo Malpartida es un perdedor nato, un superviviente que pasa de ser taxista a ser detective privado. ¿Es el protagonista ideal para una novela de género?
No sé qué decirte. Me enamoré de Malpartida como protagonista y después se comportó como un canalla conmigo. Uno no se puede fiar de los taxistas.
Malpartida, un apellido que nos recuerda mucho a Alatriste, es un protagonista que nos parece puede tener un largo recorrido. ¿Ha pensado volver a trabajar con él? ¿Cómo se le ocurrió ponerle ese apellido que no es muy vasco, por cierto?
Sí, me gustaría que me acompañase a lo largo de mi vida. Creo que es un buen compañero de fatigas. En mi primera novela el detective se llamaba Maldonado. He querido seguir con esa pauta de personas cuyo apellido puede marcarlos de por vida.
Corrupción urbanística, políticos, instituciones bancarias, prostitución y pornografía, terrorismo, etc. ¿No son muchos temas para una sola novela?
He hecho una panorámica de la ciudad y en esa radiografía han salido las principales contradicciones, que son muchas y muy variadas.
¿Le ha quedado una novela muy coral? ¿Ha querido reflejar con tanto protagonista la sociedad bilbaína?
Sí, he querido que la ciudad quedase bien reflejada, algo que ya hice con Las flores de Baudelaire, sólo que con cien años de distancia. De hecho, algunos lectores me han comparado las dos ciudades.
Narrada en tercera persona, tiene en los capítulos pares unas reflexiones en primera persona de varios narradores anónimos. ¿Por qué ha introducido esas cavilaciones de una protagonista presuntamente secundaria?
Quería salirme de la novela negra clásica y deseaba dotarla de cierta profundidad. Esa segunda voz conlleva una mayor reflexión, otros matices muy necesarios para entender la historia narrada y nuestro tiempo.
¿Cree que nuestra sociedad es demasiado conformista y resignada?
Sin duda. No hace falta más que leer los periódicos, seguir las redes sociales, etc. Nunca hemos tenido tanta información y nunca se ha utilizado tan pobremente, con tan poco criterio.
¿Es peligroso tener ideas propias?
Siempre ha sido peligroso. En las sociedades estrechas de mente, mucho más. Pero eso no debe condicionar al escritor que en el fondo es un rompedor de barreras, un luchador contra la intolerancia.
En la novela, vemos cómo los políticos abusan de su poder con las personas débiles.Sin embargo, los ciudadanos continúan votando una y otra vez a los mismos candidatos. ¿Algún día se romperá ese círculo vicioso?
Supongo que sí pero para eso hay que tener antes ciudadanos libres, educados, comprometidos… De momento no interesa a nadie.
Otro de los temas que trata es la pornografía en las redes. ¿Se está haciendo un mal uso de estas nuevas tecnologías?
Las tecnologías sirve para lo mejor y lo peor. Depende de las personas, no de los instrumentos. En el caso de la pornografía, está claro que es un campo abonado en el que muchos están enganchados.
Uno de los protagonistas secundarios es su editor, Jorge Dolz. Por supuesto, no tiene nada que ver con la realidad ¿no?
Es un guiño simpático… aunque nunca se sabe. Los editores son terribles.
¿Ha quedado satisfecho con el resultado de la novela?
Sí, me he divertido mucho escribiéndola y creo que eso se transmite al lector. Tanto es así que ha salido la segunda edición en menos de un mes.
* Entrevista en TODO LITERATURA
jueves, 11 de junio de 2015
La precisión de El patio inglés
Opiniones que justifican todo el esfuerzo y animan a seguir peleando por la novela.
"El patio inglés es una novela escrita con enorme precisión léxica y expresiva, lo que determina la raza del escritor. Además, el tema es sumamente interesante, el suicidio de un hombre joven, así como las relaciones del muchacho con su padre. Todo ello viene subrayado por la efectiva forma de ir cambiando de narrador. La referencia al suicidio está magistralmente tramada, y me recuerda los cuentos de Horacio Quiroga, donde de un momento a otro se hace el gran vacío, creado por la muerte de alguien. En fin, una novela estupenda, que cumple los requisitos más exigentes, y además socialmente útil".
Germán Gullón, catedrático de literatura española y crítico,
"El patio inglés es una novela escrita con enorme precisión léxica y expresiva, lo que determina la raza del escritor. Además, el tema es sumamente interesante, el suicidio de un hombre joven, así como las relaciones del muchacho con su padre. Todo ello viene subrayado por la efectiva forma de ir cambiando de narrador. La referencia al suicidio está magistralmente tramada, y me recuerda los cuentos de Horacio Quiroga, donde de un momento a otro se hace el gran vacío, creado por la muerte de alguien. En fin, una novela estupenda, que cumple los requisitos más exigentes, y además socialmente útil".
Germán Gullón, catedrático de literatura española y crítico,
jueves, 4 de diciembre de 2014
Con segundas...
Ahora sí que sí. Oficial. El patio inglés sale con su segunda edición. Ha pasado poco más de un mes y volvemos a la carga. La novela está resultando pequeña pero matona. Muchas gracias a todos los que la habéis apoyado con vuestras reseñas, recomendaciones y comentarios. Sin ese cariño no hubiera sido posible llegar tan lejos. Y un recuerdo muy especial a Josep Forment, que creyó en este patio tan singular desde el primer momento.
martes, 25 de noviembre de 2014
Entrevista apócrifa
¿De qué trata la novela?
Es la crónica de una familia de clase
media en los años ochenta encarnada por un padre y un hijo. Una época muy
intensa desde el punto de vista político, económico y social en España y, en
especial, en el País Vasco.
Hay un hecho trágico que desencadena la historia...
Cierto, un decisión del hijo que rompe con
la armonía de la familia y que obliga a replantearse todo lo vivido y el futuro
más inmediato.
El planteamiento es original
Los protagonistas nos desvelan no solo los
hechos que suceden a la largo de la historia sino también los sentimientos
y emociones que éstos les provocan. En cada capítulo se cambia la
perspectiva, intercalando la visión de Pablo con la de su padre como
si de una conversación se tratase. Al ser los dos personajes los
narradores, construirán la historia desde su propio punto de vista, y
en consecuencia, parciales en sus respectivas narraciones.
¿Qué pretende con este texto?
Mostrar dos realidades confrontadas muy
diferentes. Vemos la vida de Pablo con toda su fuerza e ingenuidad, y la del
padre con toda su madurez y desencanto. Ambas nos son muy cercanas como
lectores, ya que todos hemos sido hijos y muchos somos padres.
Hay una extensa tradición literaria con esta temática generacional
Cierto. Se ha escrito mucho sobre los
hijos disconformes con sus padres, pero no tanto sobre la visión de los padres
con respecto de los hijos. He intentado reflejar ambas de una manera crítica y
neutral.
Así que no hay moraleja
No, en absoluto. He mostrado las
dificultades de comunicación entre padres e hijos, antes y ahora, así como la
dificultad de los seres humanos para comprenderse, para perdonarse, para
construir algo juntos. Escribo sobre la soledad dentro de la familia, la
cobardía ante la vida, la insatisfacción...Después, cada lector afrontará la
historia de Pablo y su padre con la suya propia y sacará las conclusiones que quiera.
¿Qué opina del suicidio?
Creo que toda persona inteligente ha pensado alguna
vez en suicidarse. No es un acto de cobardía, sino de rebeldía. Dicho esto
pienso que la muerte no es la solución de los males. Creo que hay que luchar
por la vida, a pesar de que nos desagrade, que nos ofenda en muchas ocasiones.
Ya habrá tiempo para morir.
viernes, 19 de septiembre de 2014
El patio inglés sale a escena
El patio inglés, mi nueva novela, sale a escena a partir del 13 de octubre de la mano de la editorial Alrevés. En esta ocasión cambio de registro hacia algo más personal. Es una historia íntima y universal sobre la vida, el desencanto
y el dolor. La novela centra su atención en los conflictos familiares,
en lo injusto de algunos planteamientos de nuestra sociedad, en la
dificultad para afrontar nuestro propio destino.
El protagonista,
Pablo, es un joven de los años ochenta que ha comenzado Derecho y que vive con
su familia en un piso que da a un patio inglés. Los fines de semana sale
con sus amigos a emborracharse, ha tenido alguna novia y forma parte de un
círculo literario que le ha permitido publicar un artículo bastante polémico en
un periódico. Sus padres le notan distante, apático y a vueltas con el
mundo, una actitud común en la gran mayoría de los adolescentes. Sin embargo, un
día, ante el asombro e incomprensión de sus progenitores, abre la ventana
del comedor y se lanza al vacío.
El patio inglés
combina dos monólogos interiores –padre e hijo– que relatan una dura historia
familiar, mezclando pensamientos íntimos, reproches mutuos, crítica social y
búsqueda de respuestas.
Esta novela se
suma a una larga tradición literaria –como Carta al padre, de Kafka o Demian,
de Herman Hesse–, donde las relaciones paternofiliales son causa de
incompresión permanente.
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